domingo, 18 de noviembre de 2012


“Las tres, sin embargo, habíamos resbalado y caído al barro en algún momento inesperado. A las tres un mal día nos dejaron de querer. Ante el abandono y la incertidumbre, frente al desamor y la crudeza irreversible de la realidad, cada una se defendió como pudo y batalló con las armas que tuvo a su alcance. Con buenas o malas artes, con lo que el intelecto, las vísceras o el puro instinto de supervivencia nos pusieron a mano a cada cual. El reparto de talentos siempre fue arbitrario, a nadie le dieron a elegir.
Rebecca había tenido la entereza moral para superarlo y, tal como ella me acababa de hacer ver, yo estaba abriéndome camino sin saber del todo adónde acabarían mis pasos por llevarme. Darla, por su parte, jamás lo logró. Como un pobre animal maltrecho, se refugió en su caverna sin curar nunca sus heridas, confundiendo la simplicidad de la naturaleza humana con una traición rastrera o una maquiavélica empresa en su contra. Sin asumir que el amor es voluble, extraño y arbitrario, carente de entendimiento y racionalidad. Movida quizá por el miedo a las carencias materiales, a la mera soledad o a no ser capaz de criar sola a una hija dependiente; construyendo fantasmas malévolos donde no los había para tener un rostro culpable contra el que disparar su furia, haciéndose daño a sí misma y haciendo sangrar a quienes nada tuvieron que ver conscientemente con su infortunio.”

Pasaje de: Maria Dueñas Vinuesa. “Misión Olvido.
Y puedo tocar la invicta onda, brille inestable de un eterno
Pie fugitivo,
Y Acercar mis labios pasados por la vida
Y sentir el fuego sin edad de lo que nunca naciera,
A cuya orilla vida y muerte son un beso, una espuma.

Vicente Aleixandre
Del poema Junio del paraíso. 
Del libro Nacimiento Último.

" lo peligroso es estar siempre gustando al Público más inmediato que te rodea, re acoge, te acaba consagrando y te confiere un éxito y... Lo demás. Al contrario, quizás haya que esperar cincuenta o cien años para alcanzar. Tu verdadero público, pero ese es el único que me interesa."
Marcel Duchamp 1955 conversación con James Johnson Sweeney.r
Cuando uno desea algo largo tiempo, resulta muy difícil dejar de desearlo, quiero decir admitir o dar cuenta de que ya no lo deea o de je prefiere otra cosa. La espera nutre y potencia ese deseo, la espera es acumulativa para con lo esperado,  lo solidifica y lo vuelve pétreo , y entonces nos resistimos a admitir que hemos malgastado años aguardando una señal que cuando se por fin se produce ya no nos tienta, o nos da infinita pereza acudir a su llamada tardía de la que ahora desconfiamos,  quizá porque no nos conviene movernos. Uno se acostumbra a vivir pendiente de una oportunidad que no llega, en el fondo tranquilo, a salvo y pasivo,  en el fondo incrédulo de que nunca vaya a presentarse.

Javier Marías. Los enamoramientos