domingo, 30 de mayo de 2010

El abrigo de mis preocupaciones, de mis cóleras... al alcance de tu mano

El abrigo de mis preocupaciones, de mis cóleras...

Paul Eluard
Cartas a Gala 924-1948
carta nº 197



LA IMPOSIBILIDAD DE DESTRUIR EL AMOR... Paul Eluard

Siempre es el recuerdo de los momentos más sencillos, los más desprovistos de esplendor, el que prueba la imposibilidad de destruir el amor.

Paul Eluard
Cartas a Gala 1924-1948

sábado, 29 de mayo de 2010

tus deseos son realidad...cariño

Video musical incluida en la banda sonora de la película francesa de animación "Les triplettes de Belleville".
Canción compuesta por Benoît Charest, letra de Sylvain Chome y producida por M (aka Mathieu Chedid) al más puro estilo " 30's jazz Django Reinhardt" .

SIN LUGAR, SIN ELECCIÓN Y SIN EMPLEO

Gabrielle Sidonie Colette es la única escritora francesa a la que se le han concedido funerales de estado.

Léa de Lonval, la hermosa mujer madura que ve cómo se le escapa el tiempo; Chéri, mimado y confundido, egoísta hasta los extremos más insospechados y capaz del amor más grande imaginado; Charlotte Peloux, la madre de Chéri, a quien Léa y este llaman ‘la arpía nacional’, dañina y venenosa; Edmée, la joven y sufrida esposa.

Gabrielle Sidonie Colette nació en 1873 en un pequeño pueblecito de la Borgoña francesa. Tras su infancia feliz, vendría su matrimonio con Henry Gauthier-Villars, un vividor parisino. Sin embargo, harta de que su marido firmara sus obras descaradamente y le fuera infiel en multitud de ocasiones, Colette se independizó y se dedicó a la escandalosa vida teatral. De estos años datan sus aventuras con otras mujeres y sus vivencias más disipadas. Más tarde se casará con Henry de Jouvenel, un periodista, con el que tendrá su única hija. En 1923 también se divorciará de Jouvenel, y ya con cuarenta años vivirá una relación amorosa con su joven pupilo, el hijo de un amigo. En 1945 fue elegida miembro de la Academia Goncourt. Murió en 1954, y es la única escritora francesa a la que se le han concedido funerales de estado.

Hace poco se ha hecho una adaptación para el cine, dirigida por Stephen Frears, con Michelle Pfeiffer y Rupert Friend como la pareja protagonista y la verdad es que después de leer el libro estoy deseando verla. Por si queréis curiosear, aquí podéis ver el trailer en español, y la fecha de estreno es el día 29 de Enero.

te echo de menos...

¿prevenir es curar...?

la verdad es que por teléfono...enredo


Comme un garçon j'ai les cheveux longs
Comme un garçon je porte un blouson
Un médaillon, un gros ceinturon, comme un garçon
Comme un garçon moi je suis têtue
Et bien souvent moi je distribue
Des corrections faut faire attention
Comme un garçon

Pourtant je ne suis qu'une fille
Et quand je suis dans tes bras
Je n'suis qu'une petite fille
Perdue, quand tu n'es plus là

Comme un garçon moi j'ai ma moto
Comme un garçon je fais du rodéo
C'est la terreur à 200 à l'heure
Comme un garçon
Comme un garçon je n'ai peur de rien
Comme un garçon moi j'ai des copains
Et dans la bande c'est moi qui commande
Comme un garçon

Pourtant je ne suis qu'une fille
Et quand je suis avec toi
Je n'suis qu'une petite fille
Tu fais ce que tu veux de moi

Comme un garçon j'ai les cheveux long
Comme un garçon je porte un blouson
Un médaillon, un gros ceinturon, comme un garçon
Comme un garçon toi tu n'es pas très attentionné
T'es décontracté, mais avec toi
Je ne suis plus jamais, comme un garçon

Je suis une petite fille
Tu fais ce que tu veux de moi
Je suis une toute petite fille
Et c'est beaucoup mieux comme ça
Voi-là

Qué grande venture...

he soñado tanto contigo...

que cada cosa cruel sea tú que vuelves...

"No me des tregua, no me perdones nunca.
Hostígame en la sangre,
que cada cosa cruel sea tú que vuelves..."

JULIO CORTÁZAR

lunes, 24 de mayo de 2010

NADA QUE ODIAR, todo va bien,eso que nos hace sentir tan bien...

búscame en el parte meteoreológico

¿Sabes lo que descrubí el otro día? El título de las parcelas familiares del cementerio de Waldheim. Quedan dos tumbas. ¿No te interesaría comprar la mía por si acaso? No voy a quedarme ahí echado. Deseo que me incineren. Quiero acción. Prefiero ir a la atmósfera. Búscame en los informes meteorológicos.

Saul Bellow de "El legado de Himboldt"



AMOR PERDURABLE...

" Fui al sendero y pasé la mano por las hojas que tú habías tocado. Me llevé una impresión al descubrir lo diferentes que eran de las que no habías tocado. Había un fulgor, una especie de combustión en mis dedos al pasarlos por el borde de aquellas hojas húmedas. "
Ian McEwan de "Amor perdurable"




¿feliz noche de paz?

domingo, 23 de mayo de 2010

Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas...



Y la muerte perderá su dominio.
Los muertos desnudos serán un solo muerto.
Con el hombre en el viento y la Luna de occidente;
cuando se descarnen los huesos y desaparezcan los huesos.
Donde hubo codos y pies aparecerán estrellas.
Y aunque se sumerjan en profundas aguas tendrán que resurgir.
Y aunque los amantes se extravíen perdurará el amor.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Bajo los remolinos del mar
aquellos que yazgan largamente no morirán en la tempestad
retorciéndose en el tormento, cuando cedan los tendones
atados a una rueda no podrán destrozarse;
entre sus manos la fe se romperá en dos
y el Unicornio del mal los atravesará.
Y hendidos por todas partes no se desmembrarán.
Y la muerte perderá su dominio.

Y la muerte perderá su dominio.
Nunca más las gaviotas gritarán en sus oídos
o se romperán las olas tumultuosamente en la ribera;
allí donde se abrió una flor nunca más otra flor
ofrecerá su cabeza a los golpes de la lluvia.
Y aún locas o muertas como clavos
atravesarán la margaritas con sus cabezas de señoras;
irrumpiendo sobre el Sol hasta que el Sol se desprenda.
Y la muerte perderá su dominio.

Dylan Thomas

VISIONARIOS...

Durante los años 1963 y 1966 Andy Warhol se dedicó a realizar retratos cinematográficos de todo tipo de personalidades ligadas, de alguna manera, a los círculos artísticos de Nueva York. Gente famosa y gente anónima eran filmados por el aparato de 16mm de Andy Warhol, durante cerca de 4 minutos, sin más indicaciones que las de "plantarse delante de la cámara".


el eco de su presencia...

Gavi no estaba. gavi era su ausencia, el vacío que deja una caracola desincrustada en la arena, la huella, el eco de su presencia. Y por la noche, en mi cama, cuando nadie podía verme, lloré.
ANA MARÍA MATUTE de Paraìso inhabitado

por vos cambiaba mi destino...

Y si vamos a algún lugar a bailar sé que puede que NO te vayas conmigo

tal vez te cuente esto algún día...

Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas...

CUERPO PRESENTE
La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados.
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas.

Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas
levantando sus tiernos brazos acribillados,
para no ser cazadas por la piedra tendida
que desata sus miembros sin empapar la sangre.

Porque la piedra coge simientes y nublados,
esqueletos de alondras y lobos de penumbra;
pero no da sonidos, ni cristales, ni fuego,
sino plazas y plazas y otras plazas sin muros.

Ya está sobre la piedra Ignacio el bien nacido.
Ya se acabó; ¿qué pasa? Contemplad su figura:
la muerte le ha cubierto de pálidos azufres
y le ha puesto cabeza de oscuro minotauro.

Ya se acabó. La lluvia penetra por su boca.
El aire como loco deja su pecho hundido,
y el Amor, empapado con lágrimas de nieve
se calienta en la cumbre de las ganaderías.

¿Qué dicen? Un silencio con hedores reposa.
Estamos con un cuerpo presente que se esfuma,
con una forma clara que tuvo ruiseñores
y la vemos llenarse de agujeros sin fondo.

¿Quién arruga el sudario? ¡No es verdad lo que dice!
Aquí no canta nadie, ni llora en el rincón,
ni pica las espuelas, ni espanta la serpiente:
aquí no quiero más que los ojos redondos
para ver ese cuerpo sin posible descanso.

Yo quiero ver aquí los hombres de voz dura.
Los que doman caballos y dominan los ríos;
los hombres que les suena el esqueleto y cantan
con una boca llena de sol y pedernales.

Aquí quiero yo verlos. Delante de la piedra.
Delante de este cuerpo con las riendas quebradas.
Yo quiero que me enseñen dónde está la salida
para este capitán atado por la muerte.

Yo quiero que me enseñen un llanto como un río
que tenga dulces nieblas y profundas orillas,
para llevar el cuerpo de Ignacio y que se pierda
sin escuchar el doble resuello de los toros.

Que se pierda en la plaza redonda de la luna
que finge cuando niña doliente res inmóvil;
que se pierda en la noche sin canto de los peces
y en la maleza blanca del humo congelado.

No quiero que le tapen la cara con pañuelos
para que se acostumbre con la muerte que lleva.
Vete, Ignacio: No sientas el caliente bramido.
Duerme, vuela, reposa: ¡También se muere el mar!

FEDERICO GARCIA LORCA

de LLanto por Ignacio Sánchez Mejías




Ignacio Sánchez Mejías. Torero, dramaturgo, intelectual, presidente del Real Betis Balompié, periodista, amigo de los poetas, mecenas de artistas, pues fue Ignacio Sánchez Mejías quien costeó la famosa reunión en Sevilla de los poetas que quisieron rendir homenaje a Luis de Góngora y de donde saldría la famosa foto del grupo donde se plasma lo que sería la generación del 27.

MEMORIA

Soy tu memoria muerta por los trópicos,
donde peces de acero sólido te imitan

Vicente Aleixandre


Pintura Lucien Freud

¡dios bendiga al punk!

el cielo puede esperar, ¿no?

el mar con mandíbulas te nombra...

EL AMOR PADECIDO

Perdóname que cuando se detiene la tristeza a la entrada de la esperanza adolescente, no asomen todas las palomas más blancas, con sus voces humanas, preguntando sobre la ruta apasionada. He esperado mucho. tanto que mis barbas de tiempo han tejido dos rostros, un aspa de tijeras con que yo podría interrumpir mi vida silenciosa. Pero no quiero. Prefiero ese ala muscular hecha de firmeza, que no teme herir con su estremo la cárcel de cielo, la cerrazón de la altura emblanquecida. No son dientes esos límites de horizonte, ese cenit instantáneo que en lo más alto hace coincidir el péndulo de la sangre, la conjunción que no desmaya con su tacto. Esperar en los límites de la vida, adormecer la criatura débil que nace con una risa crepitante en el extremo de la ropa (allí donde no llega el látido cierto), es una postura sí esperada, no cansada, no fatigosa, que no impide toser para conocer la existencia, para amar la forma perpendicular de uno mismo.



La esperanza es lo cierto. Hay quien pretende haber tocado un día los límites de la tierra, esa terrible herida que lleva uno ignorada en el costado. Pero no lo creáis. A veces se ha visto salir una forma, un pájaro de ignorancia vestido de corazón reciente, hecho una pupila que no ha temido la mirada en redondo. Pero el paisaje sin nubes, la heridora verdad de no-certezas se abandonaba engañosa, ocultando su simetría simulada. Una bella palabra, un árbol, un monte de denuestos olvidados, todas las incidencias de los besos, se repartían mintiendo. No los creáis si hay vida. No los creáis, poruqe no podríais respirar. No entréis en su atmósfera de alfa. En el umbral de un pecho me llamaron. No era la buena voz, mentira idiota, sino la cerrazón de los fríos, las dos violetas pálidas de ansia, ese instante de los labios con que se adivina que la sangre no existe.



Pero me he reído mucho. No es burla, no. He llorado sobre un resplandor último. Llegó tan nuevo, tan claro y tan despacio; se puso como un hombro, como un calor caliente. Se estiraba y quedaba. Allí me dormí sin saberlo. Me fui quedando helado, hecho calor de entonces, hecho de aspiración sin descanso.



No grité aunque me herían. Aunque tú me ocultabas la forma de tu pecho. Sentí salir el sol dentro del alma. Interiormente las puntas del erizo, si aciertan, pueden salir de dentro de uno mismo y atraer la venganza, atraer los relámpagos más niños, que penetran y buscan el misterio, la cámara vacía donde la madre no vivió aunque gime, aunque el mar con mandíbulas la nombra.


VICENTE ALEIXANDRE
Pasión de la tierra.

sabio una vez, y sabio para siempre

Aunque veloz vuele la gloriosa fábula de la juventud

no mires al mundo con ojos mundanos

ni cambies con el clima de los tiempos.

Evita la llegada de la sorpresa:

quédate donde la Posteridad se quedará

quédate donde los Antiguos antes se quedaron,

y sumergiendo tu mano en solitarias fuentes

bebe del saber que nunca cambia:

sabio una vez, y sabio para siempre



Herman Melville

DONDE UNA VEZ LAS AGUAS DE TU ROSTRO...

DONDE UNA VEZ LAS AGUAS DE TU ROSTRO


Donde una vez las aguas de tu rostro

giraron impulsadas por mis hélices, sopla tu áspero fantasma,

los muertos alzan la mirada;

donde un día asomaron el pelo los tritones

a través de tu hielo, el viento áspero navega

por la sal, la raíz, las huevas de los peces.



Donde una vez tus verdes nudos hundieron su atadura

en el cordón de la marea, allí camina ahora

el vegetal destejedor,

con tijeras filosas, empuñando el cuchillo

para cortar los canales en su origen

y derribar los frutos empapados.



Invisibles, tus mareas medidoras del tiempo

irrumpen en las camas galantes de las algas;

el alga del amor se vuelve mustia;

allí en torno a tus piedras

sombras de niños van, que desde su vacío

lloran ante el mar colmado de delfines.



Secos como la tumba, tus coloreados párpados

no serán aherrojados mientras la magia se deslice

sabia sobre el cielo y la tierra;

habrá corales en tus lechos,

habrá serpientes en tus mareas,

hasta que mueran todos nuestros juramentos del mar

Dylan Thomas

Ssshhhhhh...es fantástico enamorarse!!!


Pero no os perdáis el video clip:

Y esta es la letra otravez
It's, oh, so quiet
Shhhh, Shhhh
It's, oh, so still
Shhhh, Shhhh
You're all alone
Shhhh, Shhhh
And so peaceful until...



You fall in love
Zing boom
The sky up above
Zing boom
Is caving in
You've never been
so nuts about a
guy
You wanna laugh
you wanna cry

You cross
your heart
and hope to
die
'Til it's over and then
Hmmm, Hmmm
It's nice and quiet
But soon again
Starts another big riot



You blow a fuse
zing bam
The devil cuts loose
zing bam
So what's the use
Of falling in love

You blow a fuse
The devil cuts loose
What's the use
Of falling in love

Ssshhhhhh...




Ssshhhhhh...


Lisa Ekdahl
It's oh so Quiet

It's, oh, so quiet
Shhhh, Shhhh
It's, oh, so still
Shhhh, Shhhh
You're all alone
Shhhh, Shhhh
And so peaceful until...

You fall in love
Zing boom
The sky up above
Zing boom
Is caving in
You've never been
so nuts about a
guy
You wanna laugh
you wanna cry
You cross
your heart
and hope to
die
'Til it's over and then
Hmmm, Hmmm
It's nice and quiet
But soon again
Starts another big riot

You blow a fuse
zing bam
The devil cuts loose
zing bam
So what's the use
Of falling in love

You blow a fuse
The devil cuts loose
What's the use
Of falling in love

Ssshhhhhh...


constelaciones sentimentales...

esta lúgubre manía de vivir...

LA ENAMORADA


esta lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra alejandra no lo niegues.

hoy te miraste en el espejo
y te fue triste estabas sola
la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió

enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado

oyes la demente sirena que lo robó
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú

te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!

Alejandra Pizarnik

Alejandra Pizarnik nació en Buenos Aires, el 29 de Abril de 1936, en una familia de inmigrantes de europa oriental. Estudió filosofía y letras en la Universidad de Buenos Aires y, mas tarde, pintura con Juan Batlle Planas. Entre 1960 y 1964, Pizarnik vivió en París donde trabajó para la revista “Cuadernos” y algunas editoriales francesas, publicó poemas y críticas en varios diarios, tradujo a Antonin Artaud, Henri Michaux, Aimé Cesairé, e Yves Bonnefoy, y estudió historia de la religión y literatura francesa en la Sorbona. Luego de su retorno a Buenos Aires, Pizarnik publicó tres de sus principales volúmenes, “Los trabajos y las noches”, “Extracción de la piedra de locura” y “El infierno musical”, así como su trabajo en prosa “La condesa sangrienta”. En 1969 recibió una beca Guggenheim, y en 1971 una Fullbright. El 25 de septiembre de 1972, mientras pasaba un fin de semana fuera de la clínica siquiátrica donde estaba internada, Pizarnik murió de una sobredosis intencional de seconal.

no importa cómo acabe...

La esperanza no es el convencimiento de que algo va a salir bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, no importa cómo acabe.
VACLAV HAVEL


y, aunque yo sé que no era la más guapa del mundo...era más guapa que cualquiera



Se llamaba Soledad y estaba sola
como un puerto maltratado por las olas,
coleccionaba mariposas tristes,
direcciones de calles que no existen.
Pero tuvo el antojo de jugar
a hacer conmigo una excepción
y, primero, nos fuimos a bailar
y, en mitad de un "te quiero" me olvidó.
De Esperanza no tenía más que el nombre
la que no esperaba nada de los hombres,
coleccionaba amores desgraciados,
soldaditos de plomo mutilados.
Pero quiso una noche comprobar
para qué sirve un corazón
y prendió un cigarrillo y otro más
como toda esperanza se esfumó.
Por eso, cuando el tiempo hace resumen
y los sueños parecen pesadillas,
regresa aquel perfume
de fotos amarillas.
Y, aunque sé que no era
las más guapa del mundo... juro que era
mas guapa, más guapa que cualquiera.
Se llamaba Inmaculada aquella puta
que curaba el sarampión de los reclutas,
coleccionaba nubes de verano,
velos de tul roídos por gusanos.
Pero quiso quererse enamorar
como una rubia del montón
y que yo la sacara de la
"calle de los besos sin amor"
Y, mil años después, cuando otros gatos
desordenan mis noches de locura,
evoco aquellos ratos
de torpes calenturas.
Y, aunque sé que no era
la más guapa del mundo, juro que era
más guapa, más guapa que cualquiera

¿vuelan los sueños...?

Director: Michel Gondry
canción: Asleep From Day - The Chemical Brothers

tal como eres...

La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso...

Milan Kundera
El Libro de la risa y el olvido (fragmento)

" La borró de la fotografía de su vida no porque no la hubiese amado, sino, precisamente, porque la quiso. La borró junto con el amor que sintió por ella. La gente grita que quiere crear un futuro mejor, pero eso no es verdad, el futuro es un vacío indiferente que no le interesa a nadie, mientras que el pasado está lleno de vida y su rostro nos excita, nos irrita, nos ofende y por eso queremos destruirlo o retocarlo. Los hombres quieren ser dueños del futuro sólo para poder cambiar el pasado. Luchan por entrar al laboratorio en el que se retocan las fotografías y se rescriben las biografías y la historia. "




TRABAJAR CANSA...


Texto de Cesare Pavese, video dirigido por Andrea Galli, fotografia Andrei Tarkovski, arreglos de música de Andrea Galli inspirada en Ennio Morricone






...cada segundo faltas a una cita conmigo

UN PAISAJE DESDE EL TREN

Michael: Rose came into the rome. I didn't bother to look up, but when she bent down to kiss her mother I smelt her hair. Then she went out of the room. She was like a landscape you see from the train and you went to stop just there. Graham Greene. The living room.

estabas entre paréntesis
te alzaste los derribaste
para qué te vi despertar
mariposa entonces futura

me refiero a lo que fue
orillas de la existencia
a esa miel tácita detrás de murallas de plomo
palpitando allí detrás
y me golpea como un sueño

nadie bebe con labios más prendados de ti
nadie sube a este tren con tanto amor por ti
él y yo cerramos los ojos en los túneles
para pensarte mejor
las casas van repitiendo sus chimeneas
como yo tu nombre
por qué esa locomotora corriendo sola
durmientes de nieve durmientes de agua durmientes

de sol
nadie baja del tren con tanto amor por ti
nadie te dice hola con una voz tan falsa

el paisaje desemboca en ti se transforma en ti
y tú te duplicas en tu propia imagen
nunca dejas de sonreir
exigiendo benévola ser adorada

yo celebro tu rito de palabras equívocas
de movimientos irregularmente fraccionados
la imagen está ahí
puede ser que dios exista

te miro como para dibujarte
como cosa pensada por mí
giran mis ojos según el rumbo de tu cuello
siguen absortos los mivimientos de tus rodillas
con us notables efectos
de colocar tu cuerpo a diversas alturas

pero los ojos son muy duros
te golpean la sangre
te miraré tangencialmente
los cerraré dejaré de no verte
nunca conoceré la sustancia burbujeante que te forma
te resuelve los dedos en diez besos
te ofrece te rehúsa

qué libre tu piel ante tu piel
qué facilidad la tuya para tocarte
cómo tus párpados cubren tus ojos
para tus tobillos qué natural rozarse
cómo se besan entre sí todas las partes de tu cuerpo

en cambio yo para tocarte
supongo hipótesis espero eventos
aventuro frenado nudillo
empujado por el énfasis del parecer
y presiono fugaz apenas tu antebrazo
estacionado sobre la mesa
tenso piafante

te rozo el muslo con un papel
calculo el espesor de la pintura en tus labios
acecho los frescos besos casuales
circulares a veces elípticos
que da tu brazo desnudo al mío
cuando camino junto al peligro
por un jardín confunso por un delgado corredor
esa parte de tu piel que me quiere

vivo en el corazón de tu margen
en tu viento pero no en tu ala
en tu halo pero no en tu disco
en tu pelo pero no en tu piel

las flechas a ti destinadas
pasan silbando a tu alrededor
y las que tú disparas parecen ir a mi pecho
pero nunca me hieren bien
me atraviesan casi sin dolor
y se clavan vibrantes
en cualquier otro centro

todos te encuentran por azar
abren los ojos y estás
te respiran pululas en sus vidas
eres la novia del no yo

unos vienen a mí borrachos de tu polen
empapados rezumantes de tu luz
como chispas saltadas de una hoguera
a otros los acompaño hasta tu borde
y ellos entran al mar con los brazos en alto
un límite se abre dócilmente ante ellos
entran y se cierra para mí
con un chasquido suave y eficaz

las gotas de lluvia suenan en mi sombrero
se deslizan hasta el borde del ala
y me trazan un límite de cristal
los látigos helados de los rieles me obligan a dejarte
a través del crepúsculo de luctuosos colores

las estaciones pasan como lámparas de caireles
cada tren que nos cruza va en la dirección verdadera
ese tiene razón
afuera se apaga el día
adentro se enciende la luz
yo sigo detrás de un cristal frágil opaco
los colores de un aeropuerto enjoyan la noche
comienza Londres se encienden las palabras que no entiendo
olvido mis guantes en el asiento
señalando hacia atrás
con sus dedos de nada

tu recuerdo me sigue todo el día
refleja mis desplazamientos con esquemático rigor
cuando llegan las sombras me acuesto con él
apoyo la mejilla sobre cualquiera de sus ejes
y permanezco así
con los ojos abiertos a la noche

el misterio diurno
planifica mi sangre

a lo largo del día
mis actos razonables

en el centro del día
tu presencia brutal

una cinta de cemento y una de cristal
una cinta de cemento y una de cristal
una fuga de cemento al cielo
detrás yo mirando
cómo la noche persuade al cielo cómo la luna perfora
detrás yo caminando
sobre un cuadrado horizantal hacia un rectángulo vertical
caminando y atravesando volviendo a caminar y a atravesar

deberías presenciar mi vida
ese irregular espectáculo que represento para ti
mis relaciones con el humo ahora
tus rasgos desde adentro determinan los míos
soy un reflejo de tu imagen bajo una máscara de humo
cada segundo faltas a una cita conmigo

ahora debería estar besándote
empezaría por lo más resistente
tu frente hay que besarla de perfil
plenamente tus sienes
tus mejillas tan compatibles con mis labios
y esos vagos lugares que los sentidos ocupan
la pura cara la piel que unifica tu rostro
luego vienen los besos más difíciles
los ojos tan defendidos
las comisuras lugar de tu sonrisa

las besaría en diagonal
ciñéndome después gradualmente a tu boca
hay mucho que besar en tu boca

si me quieres amante quiéreme
si me quieres amigo quiéreme
entoces no seas tan hermosa
basta de no quererme quiéreme de una vez
búscame el corazón y devóratelo
la ternura sale recta de mí
pero al llegar a tu frontera se derrama por todos los caminos
ya no hay aire para mí ya no hay agua para mí
sólo tu aliento
y tu saliva

Londres 1960
CÉSAR FERNÁNDEZ MORENO

Arrecia la delgadez de la noche...

ANUNCIO "Night Driving by Golf . La voz en off es la de RICHARD BURTON que nara un estracto de la obra de DYLAN THOMAS "Under Milkwood" (BAJO EL BOSQUE LÁCTEO). El spot fue rodado por Noam Murro en Los Ángeles. La música es de Cliff Martinez. su canción "Don't Blow It" es la que suena del album, "Solaris"




“And all the people of the lulled and dumbfound town are sleeping now.




Hush, the babies are sleeping, the farmers, the fishers, the tradesmen and pensioners, cobbler, schoolteacher, postman and publican, the undertaker and the fancy woman, drunkard, dressmaker, preacher, policeman, the webfoot cocklewomen and the tidy wives. Young girls lie bedded soft or glide in their dreams, with rings and trousseaux, bridesmaided by glow-worms down the aisles of the organ-playing wood….




You can hear the dew falling, and the hushed town breathing.




Only your eyes are unclosed to see the black and folded town fast, and slow, asleep…”










Under Milk Wood es un guión radiofónico que Dylan Thomas escribió a lo largo de trece años. Pese a su lenta elaboración, no le dedicó el tiempo que la crítica, de modo algo exagerado, suele señalar. Largos intervalos, a veces de años, enlazan su escritura, al final precipitada por la insistencia de Cleverdon. Thomas se avino a finalizarlo con presteza, entre otras cosas porque necesitaba dinero. Su estreno, si bien con el texto inacabado, había tenido lugar en una sala del Museo Fogg de la Universidad de Harvad el día 3 de mayo de 1953, precisamente cuando su cumplía su segunda gira americana. Thomas leyó en solitario todo el guión. Aunque Under Milk Wood transcurre en un escenario exterior, el del pueblecito de Llareggub, es en realidad una obra llena de túneles por los que deambulan las vidas más extremas, un paisaje humano de fuerzas contrarias en el cual, a lo largo de una jornada de atardecer pecador, Jack el Negro, el capitán Cat, Bessie la Cabezona y muchos otros vecinos de ese trozo mágico de costa sazonan su existencia con miradas aviesas y sueños escindidos. Es una creación de espirales interiores, de deseos, diálogos y figuras que pueblan una escenografía veteada de solanas y establos, de pequeños corrales y escolleras recostadas a despecho de los ahogados, de mesas de plato escaso y cielos graves

...y que ella llorase cuando sepa que estamos juntos

Amor mío mi boca será un ejército contra ti...

Guillaume Apollinaire
El cuarto poema secreto, de Poemas a Madeleine

" Mi boca tendrá ardores de averno,
mi boca será para ti un infierno de dulzura,
los ángeles de mi boca reinarán en tu corazón,
mi boca será crucificada
y tu boca será el madero horizontal de la cruz,
pero qué boca será el madero vertical de esta cruz.
Oh boca vertical de mi amor,
los soldados de mi boca tomarán al asalto tus entrañas,
los sacerdotes de mi boca incensarán tu belleza en su templo,
tu cuerpo se agitará como una región durante un terremoto,
tus ojos entonces se cargarán
de todo el amor que se ha reunido
en las miradas de toda la humanidad desde que existe.

Amor mío
mi boca será un ejército contra ti,
un ejército lleno de desatinos,
que cambia lo mismo que un mago
sabe cambiar sus metamorfosis,
pues mi boca se dirige también a tu oído
y ante todo mi boca te dirá amor,
desde lejos te lo murmura
y mil jerarquías angélicas
que te preparan una paradisíaca dulzura en él se agitan,
y mi boca es también la Orden que te convierte en mi esclava,
y me da tu boca Madeleine,
tu boca que beso Madeleine. "

una intimidad más terrible que la intimidad del amor...

Louis Aragon
Los viajeros de la Imperial (fragmento)

" Todos nos vemos arrastrados hacia esa horrible fatalidad en un gigante autobús que está, en sí mismo, condenado a la destrucción, en tanto que nosotros nos conservamos inconscientes del movimiento que lo anima o del motor que lo impulsa. Recuerdo haber atravesado cierta noche París en el preciso momento en que eran encendidos los faroles callejeros, en uno de esos trepidantes vehículos que nadaba como una enorme ballena a través de las sombras que se espesaban. Era una noche en que yo me sentía particularmente turbado y triste y en que mi cerebro barajaba nombres de títulos y acciones, cotizaciones bursátiles y cifras de las cuales dependía mi libertad, como una pobre alma errante poseída por los demonios del cálculo. De pronto, todo me pareció extraño, los cafés, los bulevares, las tiendas. Comencé a mirar a mis vecinos del piso de arriba, el imperial del autobús, y no me parecieron ya casuales compañeros de travesía cuyos espíritus se levantarían al acercarse el fin del viaje, sino mas bien viajeros misteriosamente escogidos para atravesar la vida conmigo. Y pensé con horror que todos nosotros, extraños el uno para el otro, estábamos amenazados en el mismo grado por un posible accidente a tal punto que todo lo que ocurriera allá abajo entre los caballos y la calle, y de lo cual nada sabíamos en absoluto, tendía a crear entre nosotros una profunda unidad, una intimidad más terrible que la intimidad del amor, la intimidad de una tumba común... Pensé que aquel imperial o mejor dicho el propio autobús, era poco más o menos la imagen de la vida. Porque existen en el mundo dos clases de individuos, los que, a semejanza de la gente del imperial son trasladados sin conocimiento alguno de las máquinas que habitan y los que saben lo que hace girar las ruedas, los que manipulan la maquinaria del monstruo. "

es que siempre nos quedará París...

tus deseos son realidad...cariño

Video musical incluida en la banda sonora de la película francesa de animación "Les triplettes de Belleville".
Canción compuesta por Benoît Charest, letra de Sylvain Chome y producida por M (aka Mathieu Chedid) al más puro estilo " 30's jazz Django Reinhardt" .

no te lo tomes tan a pecho...

sábado, 22 de mayo de 2010

como ya lo hice ayer...

DEFENDIENDO LA RISA PLUMA POR PLUMA ...

TE RECUERDO "mamando"...

Y SIN EMBARGO... en vivo en el estadio de boca ( buenos aires, argentina)

LA FE ES MAS BELLA QUE DIOS...







Claude Nougaro

PLUME D'ANGE
Paroles: Claude Nougaro, musique: J.C. Vannier, 1977


Vous voyez cette plume?
Eh bien, c'est une plume... d'ange
Mais rassurez-vous, je ne vous demande pas de me croire, je ne vous le demande plus.
Pourtant, écoutez encore une fois, une dernière fois, mon histoire.
Une nuit, je faisais un rêve désopilant quand je fus réveillé par un frisson de l'air.
J'ouvre les yeux, que vois-je?
Dans l'obscurité de la chambre, des myriades d'étincelles...
Elles s'en allaient rejoindre, par tourbillonnements magnétiques, un point situé devant mon lit.
Rapidement, de l'accumulation de ces flocons aimantés, phosphorescents, un corps se constituait.
Quand les derniers flocons eurent terminé leur course, un ange était là, devant moi, un ange réglementaire avec les grands ailes de lait.
Comme une flèche d'un carquois, de son épaule il tire une plume, il me la tend et il me dit:
"C'est une plume d'ange. Je te la donne. Montre-la autour de toi.
Qu'un seul humain te croie et ce monde malheureux s'ouvrira au monde de la joie.
Qu'un seul humain te croie avec ta plume d'ange.
Adieu et souviens-toi: la foi est plus belle que Dieu."

Et l'ange disparut laissant la plume entre mes doigts.
Dans le noir, je restai longtemps, illuminé, grelottant d'extase, lissant la plume, la respirant.
En ce temps-là, je vivais pour les seins somptueux d'une passion néfaste.
J'allume, je la réveille:

"Mon amour, mon amour, regarde cette plume... C'est une plume d'ange!
Oui! un ange était là... Il vient de me la donner...
Oh ma chérie, tu me sais incapable de mensonge, de plaisanterie scabreuse...
Mon amour, mon amour, il faut que tu me croies, et tu vas voir... le monde!"
La belle, le visage obscurci de cheveux, d'araignées de sommeil, me répondit:
"Fous-moi la paix... Je voudrais dormir... Et cesse de fumer ton satané Népal!"
Elle me tourne le dos et merde!

Au petit matin, parmi les nègres des poubelles et les premiers pigeons, je filai chez mon ami le plus sûr.
Je montrai ma plume à l'Afrique, aux poubelles, et bien sûr, aux pigeons qui me firent des roues, des roucoulements de considération admirative.
Je sonne.
Voici mon ami André.
Posément, avec précision, je vidais mon sac biblique, mon oreiller céleste:
"Tu m'entends bien, André, qu'on me prenne au sérieux et l'humanité tout entière s'arrache de son orbite de malédiction guerroyante et funeste.
A dégager! Finies la souffrance, la sottise. La joie, la lumière débarquent!"
André se massait pensivement la tempe, il me fit un sourire ému, m'entraîna dans la cuisine et devant un café, m'expliqua que moi, sensible, moi, enclin au mysticisme sauvage, moi devais reconsidérer cette apparition.
Le repos... L'air de la campagne... Avec les oiseaux précisément, les vrais!

Je me retrouve dans la rue grondante, tenaillant la plume dans ma poche.
Que dire? Que faire?
"Monsieur l'agent, regardez, c'est une plume d'ange."
Il me croit!
Aussitôt les tonitruants troupeaux de bagnoles déjà hargneuses s'aplatissent.
Des hommes radieux en sortent, auréolés de leurs volants et s'embrassent en sanglotant.
Soyons sérieux!
Je marchais, je marchais, dévorant les visages. Celui-ci? La petite dame?
Et soudain l'idée m'envahit, évidente, éclatante... Abandonnons les hommes!
Adressons-nous aux enfants! Eux seuls savent que la foi est plus belle que Dieu.
Les enfants... Oui, mais lequel?
Je marchais toujours, je marchais encore.
Je ne regardais plus la gueule des passants hagards, mais, en moi, des guirlandes de visages d'enfants, mes chéris, mes féeriques, mes crédules me souriaient.
Je marchais, je volais... Le vent de mes pas feuilletait Paris...
Pages de pierres, de bitume, de pavés maintenant.
Ceux de la rue Saint-Vincent... Les escaliers de Montmartre.
Je monte, je descends et me fige devant une école, rue du Mont-Cenis.
Quelques femmes attendaient la sortie des gosses.
Faussement paternel, j'attends, moi aussi.
Les voilà.
Ils débouchent de la maternelle par fraîches bouffées, par bouillonnements bariolés.
Mon regard papillonne de frimousses en minois, quêtant une révélation.
Sur le seuil de l'école, une petite fille s'est arrêtée.
Dans la vive lumière d'avril, elle cligne ses petits yeux de jais, un peu bridés, un peu chinois et se les frotte vigoureusement.
Puis elle prend son cartable orange, tout rebondi de mathématiques modernes.
Alors j'ai suivi la boule brune et bouclée, gravissant derrière elle les escaliers de la Butte.
A quelque cent mètres elle pénétra dans un immeuble.
Longtemps, je suis resté là, me caressant les dents avec le bec de ma plume.

Le lendemain je revins à la sortie de l'école et le surlendemain et les jours qui suivirent.
Elle s'appelait Fanny. Mais je ne me décidais pas à l'aborder.
Et si je lui faisais peur avec ma bouche sèche, ma sueur sacrée, ma pâleur mortelle, vitale?
Alors, qu'est-ce que je fais? Je me tue? Je l'avale, ma plume?
Je la plante dans le cul somptueux de ma passion néfaste?
Et puis un jeudi, je me suis dit: je lui dis.
Les poumons du printemps exhalaient leur première haleine de peste paradisiaque.
J'ai précipité mon pas, j'ai tendu ma main vers la tête frisée...
Au moment où j'allais l'atteindre, sur ma propre épaule, une pesante main s'est abattue.
Je me retourne, ils étaient deux, ils empestaient le barreau: "Suivez-nous."

Le commissariat.
Vous connaissez les commissariats?
Les flics qui tapent le carton dans de la gauloise, du sandwich...
Une couche de tabac, une couche de passage à tabac.
Le commissaire était bon enfant, il ne roulait pas les mécaniques, il roulait les r:
"Asseyez-vous. Il me semble déjà vous avoir vu quelque part, vous.
Alors comme ça, on suit les petites filles?
- Quitte à passer pour un détraqué, je vais vous expliquer, monsieur, la véritable raison qui m'a fait m'approcher de cette enfant.
Je sors ma plume et j'y vais de mon couplet nocturne et miraculeux.
- Fanny, j'en suis certain, m'aurait cru. Les assassins, les polices, notre séculaire tennis de coups durs, tout ça, c'était fini, envolé!
- Voyons l'objet, me dit le commissaire.
D'entre mes doigts tremblants il saisit la plume sainte et la fait techniquement rouler devant un sourcil bonhomme.
- C'est de l'oie, ça..., me dit-il, je m'y connais, je suis du Périgord.
- Monsieur, ce n'est pas de l'oie, c'est de l'ange, vous dis-je!
- Calmez-vous! Calmez-vous! Mais vous avouerez tout de même qu'une telle affirmation exige d'être appuyée par un minimum d'en quête, à défaut de preuve.
Vous allez patienter un instant. On va s'occuper de vous. Gentiment hein? gentiment."

On s'est occupé de moi, gentiment.
Entre deux électrochocs, je me balade dans le parc de la clinique psychiatrique où l'on m'héberge depuis un mois.
Parmi les divers siphonnés qui s'ébattent ou s'abattent sur les aimables gazons, il est un être qui me fascine.
C'est un vieil homme, très beau, il se tient toujours immobile dans une allée du parc devant un cèdre du Liban.
Parfois, il étend lentement les bras et semble psalmodier un texte secret, sacré.
J'ai fini par m'approcher de lui, par lui adresser la parole.
Aujourd'hui, nous sommes amis. C'est un type surprenant, un savant, un poète.
Vous dire qu'il sait tout, a tout appris, senti, perçu, percé, c'est peu dire.
De sa barbe massive, un peu verte, aux poils épais et tordus le verbe sort, calme et fruité, abreuvant un récit où toutes les mystiques, les métaphysiques, les philosophies s'unissent, se rassemblent pour se ressembler dans le puits étoilé de sa mémoire.

Dans ce puits de jouvence intellectuelle, sot, je descends, seau débordant de l'eau fraîche et limpide de l'intelligence alliée à l'amour, je remonte.
Parfois il me contemple en souriant. Des plis de sa robe de bure, ils sort des noix, de grosses noix qu'il brise d'un seul coup dans sa paume, crac! pour me les offrir.

Un jour où il me parle d'ornithologie comparée entre Olivier Messiaen et Charlie Parker, je ne l'écoute plus.
Un grand silence se fait en moi.
Mais cet homme dont l'ange t'a parlé, cet homme introuvable qui peut croire à ta plume, eh bien, oui, c'est lui, il est là, devant toi!
Sans hésiter, je sors la plume.
Les yeux mordorés lancent une étincelle.
Il examine la plume avec une acuité qui me fait frémir de la tête aux pieds.
"Quel magnifique spécimen de plume d'ange, vous avez là, mon ami.
- Alors vous me croyez? vous le savez!
- Bien sûr, je vous crois. Le tuyau légèrement cannelé, la nacrure des barbes, on ne peut s'y méprendre.
Je puis même ajouter qu'il s'agit d'une penne d'Angélus Maliciosus.
- Mais alors! Puisqu'il est dit qu'un homme me croyant, le monde est sauvé...
- Je vous arrête, ami. Je ne suis pas un homme.
- Vous n'êtes pas un homme?
- Nullement, je suis un noyer.
- Vous êtes noyé?
- Non. Je suis un noyer. L'arbre. Je suis un arbre."

Il y eut un frisson de l'air.
Se détachant de la cime du grand cèdre, un oiseau est venu se poser sur l'épaule du vieillard et je crus reconnaître, miniaturisé, l'ange malicieux qui m'avait visité.
Tous les trois, l'oiseau, le vieil homme et moi, nous avons ri, nous avons ri longtemps, longtemps...
Le fou rire, quoi!

Pluma de ángel

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¿Ve esta pluma?
Eh bien, es una pluma… de ángel
Pero tranquiliza, no le pido creerme, no le lo pido ya.
Con todo, escuchan una vez más, una última vez, mi historia.
Una noche, hacía un sueño désopilant cuando fui despertado por un escalofrío del aire.
¿Abro los ojos, lo que veo?
En la oscuridad de la habitación, de las miríadas de chispas… Se iban a juntar, por torbellinos magnéticos,
un punto situado ante mi cama.
Rápidamente, de la acumulación de estos copos magnetizados, fosforescentes, un cuerpo se constituía.
Cuando los últimos copos terminaron su curso, un ángel era allí, ante mi, un ángel reglamentario con el gran ala
s de leche.
Como una flecha de una aljaba, de su hombro toma una pluma, me la tiende y me dice:
“Es una pluma de ángel. Lo te doy. Muestre -la en torno ti.
Que único humano te crea y este mundo infeliz se abrirá del mundo de la alegría.
Que único humano te crea con tu pluma de ángel.
Adiós y se acuerda ti: la fe es más bonita que Dios. “

Y el ángel desapareció que deja la pluma entre mis dedos.
En el negro, permanecí mucho tiempo, iluminado, grelottant de éxtasis, alisando la pluma, el respirando.
En este tiempo-allí, vivía para los senos suntuosos de una pasión dañina.
Enciendo, la despierto:

“Mi amor, mi amor, observa esta pluma… ¡Es una pluma de ángel! ¡Sí! un ángel estaba allí… Acaba de dármela… Oh mi querida, me sabes incapaz de mentira, de broma escabrosa… Mi amor, mi amor, es necesario que me creas, y t
¡u va a ver… el mundo! “
Lo bonita, la cara obscurecida de cabello, de arañas de sueño, me respondió:
“Locos -moi la paz… Querría dormir… ¡Y deja de fumar tu satané Nepal! ”
¡Me vuelve a la espalda y a mierda!

Por la pequeña mañana, entre los negros de los cubos de basura y las primeras palomas, hilé en mi amigo más seguro.
Mostré mi pluma a África, a los cubos de basura, y por supuesto, a las palomas que me hicieron ruedas, roucoulements de considér
ation admirativa.
Sueno.
Ahí tienes mi amigo André.
Pausadamente, con precisión, vaciaba mi bolso bíblico, mi almohada celestial:
“Me oyes bien, André, quien se me tome seriamente y la humanidad muy entera se arranca de su órbita de maldición guerroy
manija y desastrosa. ¡A retirar! Terminadas el sufrimiento, la tontería. ¡La alegría, la luz descargan! “
André se formaba pensativamente la sien, me hizo una sonrisa mover, me implicó en la cocina y delante de un café, me explicó que m
oi, sensible, mí, propenso al misticismo salvaje, debía reconsiderar esta aparición.
El descanso… El aire de la campaña… ¡Con los pájaros precisamente, las verdades!

Me encuentro en la calle que truena, torturando la pluma en mi bolsillo.
¿Lo que decir? ¿Lo que hacer?
“El Sr. el agente, observan, es una pluma de ángel. ”
¡Me cree!
Inmediatamente tronándolos manadas de carros ya hargneuses se aplanan. Hombres radiantees salen, aureolados de sus
volantes y se abarcan sanglotant.
¡Seamos seriedad!
Iba, iba, devorando las caras. ¿Éste? ¿La pequeña dama?
Y súbito la idea me invade, evidente, brillante… ¡Abandonemos los hombres!
¡Dirigen a los niños! Solos saben que la fe es más bonita que Dios.
Los niños… ¿Sí, pero el cual?
Iba siempre, iba aún. No observaba ya la boca de las guías hagards, sino, en mi, de las guirnaldas de
amadas caras de niños, mis, mi mágicos, mi crédulo sonréían.
Iba, volaba… El viento de mis pasos hojeaba París… Páginas de piedras, betún, adoquines ahora.
Los de la rue San Vicente… Las escaleras de Montmartre. Subo, desciendo y me solidifico delante de una escuela, calle del Monte
nis.
Algunas mujeres esperaban la salida de los niños.
Falsamente paternal, espero, mí también.
El aquí.
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Desembocan del parvulario por frescos soplos, por hervores abigarrados. Mi mirada oscila de caritas en min
ois, buscando una revelación.
Sobre el límite máximo de la escuela, una pequeña muchacha se detuvo. En la viva luz de abril, centella sus pequeños ojos de chorro, uno
poco adjuntos, un poco chinos y se los frotan vigorosamente.
Luego toma su cartera anaranjada, muy rebotado de matemáticas modernas.
Entonces seguí la bola marrón y cerrada, subiendo detrás ella las escaleras del Otero.
A aproximadamente ciento metros penetró en un edificio.
Mucho tiempo, permanecí allí, acariciándome los dientes con el pico de mi pluma.

El día siguiente correspondí a la salida de la escuela y el a los dos días y los días que siguieron.
Se llamaba a Fanny. Pero no me decidía abordarlo. ¿Y si le diera miedo con mi boca seca, mi sudor consagrado, mi pâleur mortales, vitales?
¿Entonces, qu'est-ce-que hago? ¿Me mato? ¿Lo trago, mi pluma? ¿La establezco en la parte inferior suntuosa de mi pasión dañina?
Y luego un jueves, me dije: le digo.
Los pulmones de la primavera exhalaban su primer aliento de peste paradisíaco.
Precipité mi paso, tendí mi mano hacia la cabeza rizada… En el momento en que iba a alcanzarlo, sobre mi propio hombro, una
pesada mano se cortó.
Me doy la vuelta, eran dos, empestaient el Colegio de Abogados: “Siguen.”

La comisaría.
¿Conoce a las comisarías?
Los polis que mecanografían el cartón en la gala, del bocadillo…
Una capa de tabaco, una capa de paliza.
El Comisario era buen niño, no rodaba las mecánicas, rodaba los r:
“Sienta. Ya me parece haberlo visto en alguna parte, ustedes. ¿Entonces como eso, se siguen a las pequeñas muchachas?
- Libre de pasar para uno arruinado, voy a explicarle, el Sr., la verdadera razón que me hizo acercarse a este enf
ant.
Saco mi pluma y hay de mi copla nocturna y milagrosa.
- Fanny, soy cierto, lo habría creído. Los asesinos, las policías, nuestro secular tenis de golpes duros, todo eso, era FI
¡ni, volado!
- Veamos el objeto, me dice el Comisario.
De entre mis dedos que tiemblan coge la pluma santa y la hace técnicamente circular delante de una ceja retén.
- Es ganso, eso…, me dice, me conozco, soy el Périgord.
¡- El Sr., esto no es ganso, es del ángel, le dice!
¡- Calma! ¡Calma! Pero reconocerá a pesar de todo que tal afirmación exige de ser apoyada por un mínimo de en
búsqueda, a falta de prueba.
Va a esperar un momento. Se va a ocuparse ustedes. ¿Amablemente hein? amablemente. “

Se se ocupó mi, amablemente.
Entre dos electrochoques, me paseo en el parque de la clínica psiquiátrica donde se me alberga desde un mes.
Entre el distintos atrapados que se retozan o se cortan sobre los agradables céspedes, ha un ser que me fajina. Es un viejo
hombre, muy bonito, se tiene siempre inmóvil en una avenida del parque delante de un cedro del Líbano. A veces, extiende lentamente el
s brazo y parece salmear un texto secreto, consagrado.
Terminé por acercarme él, por él dirigir la palabra.
En la actualidad, somos amigos. Es un tipo sorprendente, un científico, un poeta.
Decirle que sabe todo, tiene muy aprendido, sentido, percibido, taladrado, es decir poco.
De su barba masiva, un poco verde, a los pelos gruesos y torcidos el verbo sale, calma y con sabor a fruta, regando un relato donde los todos m
ystiques, las metafísicas, filosofías se unen, se reúnen para parecerse en el pozo estrellado de su memoria.

En este pozo de juventud intelectual, tonto, desciendo, cubo desbordante del agua fresca y límpida de la inteligencia combinada al amor, remonto.
A veces me comtempla sonréiendo. ¡Pliegues de su vestido de pozo, salido de las nueces, de grandes nueces que rompe de un único golpe en su palma, crac! para ofrecérmelos.

Un día en que me habla de ornitología comparada entre Olivar Messiaen y Charlie Parker, no lo escucho ya.
Un gran silencio se hace en mi.
Pero este hombre del que el ángel lo habló, este hombre imposible de encontrar que puede creer a tu pluma, eh bien, sí, es él, está allí, Dev.
¡ant ti!
Sin vacilar, saco la pluma.
Los ojos mordorés lanzan una chispa.
Examina la pluma con una agudeza que me hace estremecer de la cabeza a los pies.
“Qué espléndido espécimen de pluma de ángel, tiene allí, mi amigo.
¿- Entonces me cree? ¡lo sabe!
- Por supuesto, le creo. Acanalado el tubo ligeramente, el nacrure de las barbas, se no se puede confundirse.
Hasta puedo añadir que se trata de una pena de Ángelus Maliciosus.
¡- Pero entonces! Puesto que se dice que un hombre que me cree, el mundo se salva…
- Le detengo, amigo. No soy un hombre.
¿- No es un hombre?
- De ninguna manera, soy un nogal.
¿- Se les ahoga?
- No. Soy un nogal. El árbol. Soy un árbol. “

Hubo un escalofrío del aire.
Trasladándose de la copa del gran cedro, un pájaro vino a plantearse sobre el hombro del anciano y yo vendimias reconocer, miniaturi
se, el ángel malévolo que lo había visitado.
Ambos, el pájaro, el viejo hombre y mí, nos reimos, nos reimos mucho tiempo, mucho tiempo…
¡El ataque de risa, que!

La piedra es una frente donde los sueños gimen...

CUERPO PRESENTE

La piedra es una frente donde los sueños gimen
sin tener agua curva ni cipreses helados.
La piedra es una espalda para llevar al tiempo
con árboles de lágrimas y cintas y planetas.

Yo he visto lluvias grises correr hacia las olas
levantando sus tiernos brazos acribillados,
para no ser cazadas por la piedra tendida
que desata sus miembros sin empapar la sangre.

Porque la piedra coge simientes y nublados,
esqueletos de alondras y lobos de penumbra;
pero no da sonidos, ni cristales, ni fuego,
sino plazas y plazas y otras plazas sin muros.

Ya está sobre la piedra Ignacio el bien nacido.
Ya se acabó; ¿qué pasa? Contemplad su figura:
la muerte le ha cubierto de pálidos azufres
y le ha puesto cabeza de oscuro minotauro.

Ya se acabó. La lluvia penetra por su boca.
El aire como loco deja su pecho hundido,
y el Amor, empapado con lágrimas de nieve
se calienta en la cumbre de las ganaderías.

¿Qué dicen? Un silencio con hedores reposa.
Estamos con un cuerpo presente que se esfuma,
con una forma clara que tuvo ruiseñores
y la vemos llenarse de agujeros sin fondo.

¿Quién arruga el sudario? ¡No es verdad lo que dice!
Aquí no canta nadie, ni llora en el rincón,
ni pica las espuelas, ni espanta la serpiente:
aquí no quiero más que los ojos redondos
para ver ese cuerpo sin posible descanso.

Yo quiero ver aquí los hombres de voz dura.
Los que doman caballos y dominan los ríos;
los hombres que les suena el esqueleto y cantan
con una boca llena de sol y pedernales.

Aquí quiero yo verlos. Delante de la piedra.
Delante de este cuerpo con las riendas quebradas.
Yo quiero que me enseñen dónde está la salida
para este capitán atado por la muerte.

Yo quiero que me enseñen un llanto como un río
que tenga dulces nieblas y profundas orillas,
para llevar el cuerpo de Ignacio y que se pierda
sin escuchar el doble resuello de los toros.

Que se pierda en la plaza redonda de la luna
que finge cuando niña doliente res inmóvil;
que se pierda en la noche sin canto de los peces
y en la maleza blanca del humo congelado.

No quiero que le tapen la cara con pañuelos
para que se acostumbre con la muerte que lleva.
Vete, Ignacio: No sientas el caliente bramido.
Duerme, vuela, reposa: ¡También se muere el mar!




FEDERICO GARCÍA LORCA