domingo, 23 de mayo de 2010

el eco de su presencia...

Gavi no estaba. gavi era su ausencia, el vacío que deja una caracola desincrustada en la arena, la huella, el eco de su presencia. Y por la noche, en mi cama, cuando nadie podía verme, lloré.
ANA MARÍA MATUTE de Paraìso inhabitado

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