jueves, 30 de mayo de 2013


Y aunque entre ellos aparentaba ser impasible, era consciente de la época en la que vivía. Durante aquella década, cuando los rostros de muchos hombres se tornaron permanentemente duros y fríos, como si miraran hacia un abismo, William Stoner, para quien esa ex- presión le era tan familiar como el aire que respiraba, advirtió los si- gnos de la desesperanza generalizada que conocía desde niño. Vio hombres buenos caer en una lenta decadencia de desesperanza, destruidos al ver destruido su concepto de una vida decente, les veía caminar desanimados por las calles, con la mirada vacía como añicos de cristal roto; les veía encaminarse hacia las puertas de atrás, con el amargo orgullo de los hombres que avanzan hacia su propia ejecu- ción, a mendigar el pan que les permitiera volver a mendigar, y vio hombres que una vez caminaron erguidos por efecto de su propia identidad mirarle con envidia y odio por la débil seguridad que él dis- frutaba como empleado de una institución que, no se sabe por qué, no podía caer. No expresó esta consciencia pero conocer la miseria común le afectó y le cambió profundamente y sin que nadie lo apre- ciara. La tristeza por los apuros ajenos le acompañó en todos los mo-
mentos de su vida.

Stoner
John  Williams

sábado, 18 de mayo de 2013

Entre aquellas lecturas dispersas encuentran libro escrito por un italiano, Giambattista Giraldi, que cuenta la historia dueña joven aplaque llamaban "demonio blanco" y que casó con un Patricio llamado Moro. Demonio blanco y príncipe negro, luz y sombra, nieve y barro, velo y puñal. No necesitaba más su imaginación para crear la leyenda de Desdémona y El moro Otelo, inventandose una tragedia de celos y sospechas que acaba en un crimen.

Libro de réquiems
Mauricio Wiesenthal
Mi personaje preferido fue siempre Ofelia, quizá porque tenía un bellísimo nombre que Shakespeare encontró leyendo los textos de san nazareo. Mi padre me habla llevado a ver una representación de Hamlet en la que el papel de Ofelia lo interpretaba Claire Bloom. Era casi una niña, pero sabía ser fascinante y misteriosa, como aquella ingenua muchacha que tuvo que perder la razón para comprender el destino de una mujer enamorada. Y todavía recuerdo como ofrecía las flores que había recogido en su falda: "theres I's a daisy; i World vive You some violets; but they witheredall when My father died" ( esta es una Margarita. Me gustaría ofrecernos algunas violetas, pero se marchitaron todas cuando murió mi padre.

Libro de réquiems
Mauricio Wiesenthal

En 1579 muere ahogada en tiddengton On Avan una joven llamada Katherine Hamlet que recogía flores y hierbas en su falda blanca. A Shakespeare que tiene entonces quince años, debe impresionarle la noticia, igualar
Tostoi le sobrecogería un día,a suerte dela desgraciada AnaKarenina. La llevan en el ataúd con el rostro descubierto...

martes, 14 de mayo de 2013


«En aquella época del año puedes contemplar en mí,
cuando las hojas amarillas, ninguna ya o algunas, cuelgan
de esas ramas que se agitan frente al frío,
desnudos coros ruinosos en los que tarde cantaban dulces
pájaros.
En mí ves el ocaso de aquel día
después de que la puesta de sol se funda en poniente; por la negra noche arrebatada,
la otra cara de la Muerte, que condena al descanso. En mí ves el resplandor de aquel fuego,
el que sobre las cenizas de su juventud yace,
como el lecho de muerte en que ha de expirar,
consumido por aquello que le alimentaba.
Esto percibes, lo que hace tu amor más fuerte,
amar bien aquello que debes abandonar pronto.»

 William Shakespeare

domingo, 12 de mayo de 2013

Además de la historia existen otras cosas: la felicidad sencilla, la pasión de los seres, la belleza natural. También estas son raíces que la historia ignora. Y Europa, como las ha perdido, es hoy un desierto.

Albert Camus.

sábado, 11 de mayo de 2013


Mi querido pasado, eras real...

ZOO o cartas de NO amor.
Victor Shklovski. 
Si nos nada por reconocermelo. Al fin y al cabo nadie me va juzgar, ni hay testigos de mis pensamientos.  Es verdad que cuando nos atrapa la tela de araña -entre el primer azar y el segundo- fantaseamos sin  y a la vez nos conformamos con cualquier migaja, con oír lo a el - como a ese tiempo entre azares, es lo mismo- con olerlo, con vislumbrarlo, con presentirlo, con que aun este en nutro horizonte y no haya desaparecido del todo, con que aun no se vea a lo lejos la polvareda de sus pies que van huyendo.

Pág.  149 y fin de la novela.
El lugar que la ideología ocupa en la subjetividad de un escritor me parece pequeño, según los casos, claro. Y la relación entre la escritura y el pensamiento político tienen canales muy oscuros. Ezra Pound hizo propaganda para Mussolini pero también compuso un poema sobre la usura que ningún marxista-leninista-maoísta-fidelista hará jamás. Balzac era monárquico, pero los personajes más simpáticos de sus novelas eran republicanos. ¿Alguien conoce la ideología de Shakespeare? ¿Se sabe si era comunista o fascista?

Juan Gelman.
Entrevista elpais 28 abril2013
Nunca pude entender el final de algunas de mis películas. Pero me he quedado con las ganas de saber el nombre del delator para ponerlo en este Libro de Réquiems, sepultado en un monumento de infamia y de basura. Y mejor así, porque en honor de mis poetas románticos, antes de arrugar el papel, le escribo una lauda: Etiam Implora Pace, también pide paz. Para los míos el recuerdo insistente y leal. Para los verdugos el olvido, que es una oración para que se los lleve el agujero negro de la eternidad.

Libro de Réquiems.
Mauricio Wiesenthal
Rose, oh refinería Widerspruch, Lust,
Niega des, Schlaf zu sean Inter soviético Lidern

Rosas, ¡oh pura contradicción!,
Sueño de nadie, bajo tantos párpados.

Rainer María Rilke

13 mayo Día de la Virgen de Fatima

Ignorado en hoteles y deportes. 
Rechazado en loterías.
Omitido en autobuses, aviones, calles y edificios.
Los supersticiosos lo temen.
Los triscaidecafóbicos lo sufren.
Pero nadie se acuerda de que el 13 de enero de 1969 los Beatles  lanzaron el Yellow  Submarine. Que un día 13 nació Mickey Mouse. Que cada año la luna da 13 órbitas  completas a la Tierra. Que un martes y 13 empezó la unificación de las dos Alemanias. Que el 13 de abril es el día mundial del beso y el 13 de septiembre el de mirar el vaso medio lleno.
Y LO MÁS IMPORTANTE: SE NECESITAN 47 MÚSCULOS PARA ENFADARSE Y SÓLO 13 PARA SONREÍR.
Era normal que los artistas del siglo XX  reaccionasen contra viejos y caducos amaneramientos, buscando nuevas vías de atonalidad, de raciocinio, de análisis estructural. Pero esa rebelión ha conducido, precisamente,al predominio de la tècnica sobre el pensamiento, de l pericia sobre el ingenio, el diseño sobre la naturaleza. Hasta la vieja universidad literaria de nuestra juventud está a punto de ser sustituida  por su más prosaico sucedáneo: el Master.

Mauricio Wiesenthal
Libro de requiems
Estos son los últimos restos de un libro que comencé en Capri, hace. Una renta años y que no pude acabar en París. Durante muchos años no quise enseñarlo a ningún editor. Las mudanzas, los olvidos, las ausencias y los extravíos fueron acabándolo, llevándos de mi memoria algunas páginas que no volveré a escribir.
Y lo publico ahora, cuando comienzo a preguntarme si es verdad que murieron todos aquellos a los que todavía sigo esperando, sigo amando y que ya no están.

Mauricio Wiessenthal
Libro de Réquiems 
¿Quieren elogiarme? Decretan que soy un mago. Con un toque de varita, la obra cae del cielo, lista para ser servida. No tengo inconveniente en confiarles mi secreto: trabajo. Soy un obrero, un artesano que, lo confieso, se consagra intensamente y no se contenta con poca cosa. Encerrado en la capilla de Villefranche como un faraón que pintara su propio sarcófago, no siento el desaliento ni de día ni de noche. Sólo me acuesto cuando la pared habla por mí y no farfulla. Desvelo el secreto profesional en la forma de utilizarlo, aunque hay que saber utilizarlo y conseguir que no predomine la tentación de unirse al baile y a los bebedores de vino.

Jean Cocteau
El cordón umbilical
El Sueño es un mundo del que somos tan víctimas como del nuestro. He desconfiado siempre de ese extraordinario estiércol del alma. Nunca lo he utilizado y cuando su fauna y su flora se marchitan sobre las playas del despertar, incluso me esfuerzo por olvidar el papel que jugaban en el mar quiles anima con suntuosa ferocidad. Sólo cuando mi curiosidad se niega a emplear la llave de los sueños con la que los psicoanalistas quieren abrir las puertas de esa zona prohibida, entonces sí me esfuerzo por aprovecharme de un mecanismo que escapaa nuestro control y lo tomo por modelo.

Jean Cocteau
El cordón umbilical
La gran soledad de las obras procede de que son admitidas tras haber perdido su agresividad. La fatiga de la lucha y la costumbre las aplanan, las desgastan, las transformas en clásicas con el taciturno aburrimiento de las cosas que se repiten y conviene aprender.

Jean Cocteau
El cordón umbilical.
Quizá me hubieran hecho repudiar la escritura  de no haber sido por ese considerable público en la sombra que no pretende tener una opinión siguíéndo la de los demás. Dejémoslo. Apenas acostumbro a quejarme y este ataque,  perpetuo y sistemático, me ha acorazado y me ha convertido en un encantador de primera categoría. Incluso creo que mi método de "quien pierde, gana"  me hace temer que pueda convertirme en un tabú. Un tabú solo puede estar recubierto por una peligrosa capa de alabanzas. Por el contrario, no ser tabú permite que nos descubran un día y el linchamiento puede acabar en estatua. Por lo demás esa estatua esculpida con las piedras que nos lanzan es poco deseable, pues es mejor considerar los homenajes como la prueba de una invisibilidad relativa, errores cometidos contra la auténtica elegancia que consiste en pasar desapercibido y seguir siendo un fantasma, la forma más segura, después todo, de atormentar ciertas almas.

Jean Cocteau
El cordón umbilical

El mundo es un teatro, pero los actores están mal seleccionados.

Los actores son tan afortunados. Pueden elegir entre representar tragedia o comedia, entre sufrir o dar alegría, entre reír o derramar lágrimas. La mayoría de los hombres y mujeres se ven obligados a representar papeles para los que no están preparados... El mundo es un teatro, pero los actores están mal seleccionados.

ÓSCAR WILDE
El crimen de Lord Arthur Savile
Constituía un curioso estudio psicológico. Siendo muy joven había descubierto que no hay nada más parecido a la inocencia que una indiscreción; y gracias a una serie de aventuras temerarias, la mitad de ellas bastantes inofensivas, se había hecho con todos los privilegios que conlleva tener personalidad. Había cambiado de marido más de una vez; de hecho, Debrett, el genealogista, le atribuye tres matrimonios;pero como nunca cambiaba de amante, hacía mucho tiempo que nadie tachaba su vida de escandalosa. Había llegado a los cuarenta años sin hijos, pero con esa desmesurada pasión por el placer que es el secreto para conservar la juventud.

ÓSCAR WILDE
El crimen de Lord Arthur Savile

No ignoro que el público le gusta más reconocer que conocer,y que el método consistente en no ser reconocido por la forma del rostro sino por la mirada consigue que nos tomen por veleidosos. Da igual.  No creo que progresemos copiando. Y pienso queso golpeamos sobreel mismo clavo acabaremos por aplastar lo.una obra solo vale si se integra en una obra.loque cuenta es el conjunto y la repetición de un estilo provocaría ese aburrimiento,respetado pollos lectores, quedo en como una fidelidad a uno mismo, cuando en verdad solo es resultado de la  pereza.

Jean Cocteau.
El cordón umbilical
La prosa es una guerra contra la poesía.

Nietzsche
De la misma manera que, además de romanos, había en Roma un pueblo de estatuas,existe fuera de este mundo real un mundo imaginario, quizá mucho más vasto, en el que vive la mayoría de los hombres.

Goethe
El trabajo fue su opio

A propósito de Jean Cocteau. Pierre de Boideffre.
Lo que el público te reprocha, cultívalo, eres tú; había una vez, un camaleón su dueño, para mantenerlo excitado, lo colocó en una manta de variados colores. El camaleón murió de fatiga;el estilo es una moral.

Jean Cocteau
La poesía -incluso para quienes la consideran un lujo inútil y a social -representa un informe privilegio, por lo tanto de injusticia, que en secreto envidian quienes la condenan. Para que las cosas sean menos confusas, digamos que las Letras presentan, desde hace varios siglos, un antagonismo feroz entre los escritores que hacen  con ese terrible privilegio y aquellos a quienes los celos les llevan a creer que se obtiene artificialmente e imaginan, a menudo, que pueden alcanzarlo.

Jean Cocteau
El cordón umbilical.
Soy la mentira que dice siempre la verdad

Jean Cocteau

Toda pasión que no se crea eterna es repugnante

 Balzac decía: "Toda pasión que no se crea eterna es repugnante

 HONORATO de BALZAC: en La Comedia humana, volumen VI. "Estudios de las costumbres: escenas de la vida parisina".

Hay dos actitudes frente al arte.
La primera considera la obra como una ventana al mundo.
Con palabras e imágenes, los artistas buscan expresar lo que hay más allá de las palabras y de las imágenes. Los artistas de esta clase merecen el nombre de intérpretes.
La otra actitud percibe el arte como un mundo de objetos que existen de forma independiente.
Las palabras, las relaciones entre palabras, entre las ideas, la ironía del pensamiento y sus divergencia: este es el contenido del arte. Si el arte es una ventana, es el mero esbozo de esa ventana.
Las obras de arte complejas suelen ser el resultado de la combinación e interacción de obras anteriores, más sencillas y más cortas.
La novela se compone de fragmentos, es decir, de novelas cortas.
Una pieza teatral se compone de palabras, de ocurrencias, de movimientos, de combinaciones, de movimientos y palabras, de situaciones dramáticas. Para Shakespeare, un diálogo ingenioso declamado por un actor era un objetivo en sí mismo, y no un recurso artístico para perfilar el personaje.
En la novela primitiva, el héroe es un vehículo para conectar las distintas partes de la obra. En el proceso de transformación de las obras de arte, el interés pivote hacia los elementos vinculantes de la narración.
 La motivación psicológica, la verosimilitud de los cambios situación ales comienzan a interesar más que el éxito de los eventos conectados. Después, surgieron la novela y el teatro psicológicos y la percepción psicológica de las novelas y de las piezas teatrales antiguas.
Probablemente sucedió porque

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ZOO o cartas de NO amor.
Viktor Shklovski

El anillo de mis reflexiones...

Miles de luces, farolas, agujas, globos de hierro sobre trípodes. Y semáforos, todo está lleno de semáforos.
La nostalgia, mi amor de emigrado y el tranvía número 164 me han conducido hasta aquí. Llevo largo rato vagando por los puentes suspendidos sobre las vías que se cruzan aquí, como los hilos de un chal que pasan por un anillo.
Este anillo es Berlín.
El anillo de mis reflexiones eres tú.

ZOO o cartas de NO amor.
Viktor Shklovski
Te quiero como se quiere al sol. Como se quiere al viento. Como se quiere a las montañas.
Como es el querer: para siempre

ZOO o cartas de NO amor.
Viktor Shklovski

Sólo a su alrededor el mar tiene color...

¡Alía, no sé contener las palabras!
Te quiero. Con arrebato y con címbalos.
Son palabras.
Tú has encerrado mi amor en el auricular telefónico. Mi voz esta al otro lado.
Y las palabras dicen: "ella es la única isla para ti y para tu vida. De allí no hay camino de regreso. Sólo a su alrededor el mar tiene color".

ZOO o cartas de NO amor.
Viktor Shklovski
Tengo ganas de romper en pedazos el hecho de que te amo, y repartirlos por toda la ciudad.
No sé hacerlo.

ZOO o cartas de NO amor.
Viktor Shklovski

A mí mientras tanto , de todas las contradicciones me aflige especialmente que a medida que los labios se renuevan, el corazón se desgasta, y junto a él perdemos todo lo que se ha olvidado, sin la esperanza de recordarlo  jamás.

ZOO o cartas de NO amor.
Viktor Shklovski
Los besos renuevan los labios...
Boccaccio

“Cuando un día o una noche le vi por fin en casa yo creí que ya habíamos pasado los peores momentos. Pero aún nos faltaba oírle llorar. Nunca, por muchos años que viva, me olvidaré de sus gemidos desesperados. Comprendí que Román tenía razón al decir que Juan era suyo. Ahora que él se había muerto, el dolor de Juan era impúdico, enloquecedor, como el de una mujer por su amante, como el de una madre joven por la muerte del primer hijo.”

Pasaje de: Laforet, Carmen. “Nada"

“No sé qué latidos amargos tenían las cosas aquella noche, como signos de mal agüero. No me podía dormir, como me sucedía con frecuencia en aquella época en que el cansancio me atormentaba”

Pasaje de: Laforet, Carmen. “Nada.” 

“Me miraba mucho con su sonrisa bondadosa. Pensé que era una de esas personas que no saben estar solas ni un momento con sus propios pensamientos. Que no tienen pensamientos quizá. Sin embargo, me era extraordinariamente simpático.”

Pasaje de: Laforet, Carmen. “Nada.” 

“«Si aquella noche —pensaba yo— se hubiera acabado el mundo o se hubiera muerto uno de ellos, su historia hubiera quedado completamente cerrada y bella como un círculo.» Así suele suceder en las novelas, en las películas, pero no en la vida... Me estaba dando cuenta yo, por primera vez, de que todo sigue, se hace gris, se arruina viviendo. De que no hay final en nuestra historia hasta que llega la muerte y el cuerpo se deshace...”

Pasaje de: Laforet, Carmen. “Nada.” 

“Tal vez el sentido de la vida para una mujer consiste únicamente en ser descubierta así, mirada de manera que ella misma se sienta irradiante de luz.» No en mirar, no en  escuchar venenos y torpezas de los otros, sino en vivir plenamente el propio goce de los sentimientos y las sensaciones, la propia desesperación y alegría. La propia maldad o bondad...”

Pasaje de: Laforet, Carmen. “Nada.” 

jueves, 2 de mayo de 2013


“Hasta entonces nadie a quien yo quisiera me había demostrado tanto afecto y me sentía roída por la necesidad de darle algo más que mi compañía, por la necesidad que sienten todos los seres poco agraciados de pagar materialmente lo que para ellos es extraordinario: el interés y la simpatía.”

Pasaje de: Laforet, Carmen. “Nada.”