UN PAISAJE DESDE EL TREN
Michael: Rose came into the rome. I didn't bother to look up, but when she bent down to kiss her mother I smelt her hair. Then she went out of the room. She was like a landscape you see from the train and you went to stop just there. Graham Greene. The living room.
estabas entre paréntesis
te alzaste los derribaste
para qué te vi despertar
mariposa entonces futura
me refiero a lo que fue
orillas de la existencia
a esa miel tácita detrás de murallas de plomo
palpitando allí detrás
y me golpea como un sueño
nadie bebe con labios más prendados de ti
nadie sube a este tren con tanto amor por ti
él y yo cerramos los ojos en los túneles
para pensarte mejor
las casas van repitiendo sus chimeneas
como yo tu nombre
por qué esa locomotora corriendo sola
durmientes de nieve durmientes de agua durmientes
de sol
nadie baja del tren con tanto amor por ti
nadie te dice hola con una voz tan falsa
el paisaje desemboca en ti se transforma en ti
y tú te duplicas en tu propia imagen
nunca dejas de sonreir
exigiendo benévola ser adorada
yo celebro tu rito de palabras equívocas
de movimientos irregularmente fraccionados
la imagen está ahí
puede ser que dios exista
te miro como para dibujarte
como cosa pensada por mí
giran mis ojos según el rumbo de tu cuello
siguen absortos los mivimientos de tus rodillas
con us notables efectos
de colocar tu cuerpo a diversas alturas
pero los ojos son muy duros
te golpean la sangre
te miraré tangencialmente
los cerraré dejaré de no verte
nunca conoceré la sustancia burbujeante que te forma
te resuelve los dedos en diez besos
te ofrece te rehúsa
qué libre tu piel ante tu piel
qué facilidad la tuya para tocarte
cómo tus párpados cubren tus ojos
para tus tobillos qué natural rozarse
cómo se besan entre sí todas las partes de tu cuerpo
en cambio yo para tocarte
supongo hipótesis espero eventos
aventuro frenado nudillo
empujado por el énfasis del parecer
y presiono fugaz apenas tu antebrazo
estacionado sobre la mesa
tenso piafante
te rozo el muslo con un papel
calculo el espesor de la pintura en tus labios
acecho los frescos besos casuales
circulares a veces elípticos
que da tu brazo desnudo al mío
cuando camino junto al peligro
por un jardín confunso por un delgado corredor
esa parte de tu piel que me quiere
vivo en el corazón de tu margen
en tu viento pero no en tu ala
en tu halo pero no en tu disco
en tu pelo pero no en tu piel
las flechas a ti destinadas
pasan silbando a tu alrededor
y las que tú disparas parecen ir a mi pecho
pero nunca me hieren bien
me atraviesan casi sin dolor
y se clavan vibrantes
en cualquier otro centro
todos te encuentran por azar
abren los ojos y estás
te respiran pululas en sus vidas
eres la novia del no yo
unos vienen a mí borrachos de tu polen
empapados rezumantes de tu luz
como chispas saltadas de una hoguera
a otros los acompaño hasta tu borde
y ellos entran al mar con los brazos en alto
un límite se abre dócilmente ante ellos
entran y se cierra para mí
con un chasquido suave y eficaz
las gotas de lluvia suenan en mi sombrero
se deslizan hasta el borde del ala
y me trazan un límite de cristal
los látigos helados de los rieles me obligan a dejarte
a través del crepúsculo de luctuosos colores
las estaciones pasan como lámparas de caireles
cada tren que nos cruza va en la dirección verdadera
ese tiene razón
afuera se apaga el día
adentro se enciende la luz
yo sigo detrás de un cristal frágil opaco
los colores de un aeropuerto enjoyan la noche
comienza Londres se encienden las palabras que no entiendo
olvido mis guantes en el asiento
señalando hacia atrás
con sus dedos de nada
tu recuerdo me sigue todo el día
refleja mis desplazamientos con esquemático rigor
cuando llegan las sombras me acuesto con él
apoyo la mejilla sobre cualquiera de sus ejes
y permanezco así
con los ojos abiertos a la noche
el misterio diurno
planifica mi sangre
a lo largo del día
mis actos razonables
en el centro del día
tu presencia brutal
una cinta de cemento y una de cristal
una cinta de cemento y una de cristal
una fuga de cemento al cielo
detrás yo mirando
cómo la noche persuade al cielo cómo la luna perfora
detrás yo caminando
sobre un cuadrado horizantal hacia un rectángulo vertical
caminando y atravesando volviendo a caminar y a atravesar
deberías presenciar mi vida
ese irregular espectáculo que represento para ti
mis relaciones con el humo ahora
tus rasgos desde adentro determinan los míos
soy un reflejo de tu imagen bajo una máscara de humo
cada segundo faltas a una cita conmigo
ahora debería estar besándote
empezaría por lo más resistente
tu frente hay que besarla de perfil
plenamente tus sienes
tus mejillas tan compatibles con mis labios
y esos vagos lugares que los sentidos ocupan
la pura cara la piel que unifica tu rostro
luego vienen los besos más difíciles
los ojos tan defendidos
las comisuras lugar de tu sonrisa
las besaría en diagonal
ciñéndome después gradualmente a tu boca
hay mucho que besar en tu boca
si me quieres amante quiéreme
si me quieres amigo quiéreme
entoces no seas tan hermosa
basta de no quererme quiéreme de una vez
búscame el corazón y devóratelo
la ternura sale recta de mí
pero al llegar a tu frontera se derrama por todos los caminos
ya no hay aire para mí ya no hay agua para mí
sólo tu aliento
y tu saliva
Londres 1960
CÉSAR FERNÁNDEZ MORENO
Uno de los mejores poemas argentinos, sin duda. César era un poetazo... Lastima que no sea tan conocido.
ResponderEliminarHacía tiempo que buscaba este poema, gracias por trascribirlo. Saludos desde Barcelona!