Cuando hayamos abandonado esta vida efímera, quiero que estemos estrechamente abrazados para toda la eternidad, que ambos formemos un único ser, tu boca íntimamente unida a la mía... Después de hablar en estos términos, habrás hecho daño a un ser humano, pero al mismo tiempo serás amado por él: Es la mayor dicha que pueda concebirse.
CONDE DE LAUTRÉMONT (Isidore Duchase)
Los Cantos de Maldoror (Canto primero)
No hay comentarios:
Publicar un comentario