lunes, 29 de abril de 2013

La horrible fuerza del presenté...

Pero seria Luisa las mas desconcertada y desamparada. Claro que podría volver a casarse, sin embargo no lo veo muy factible, y desde luego no muy pronto, y cuanto menos joven fuera mas difícil se le haría. Me imagino que sobretodo, pasada la desesperación inicial, pasado el duelo, y esas dos cosas duran mucho, sumadas, le daría una pereza infinita todo el proceso. Ya sabes: conocer a alguien nuevo, contarte la propia vida aunque sea a grandes rasgos, dejarse cortejar o ponerse a tiro, estimular, mostrar interés, enseñar la mejor cara, explicar como es uno, escuchar como es el otro, vencer recelos, habituarse a alguien y que ese alguien se habitué a uno, pasar por alto lo que desagrada. Todo eso la aburría , y a quien no si bien se mira. Dar un paso, y luego otro, y otro. Es muy cansado y tiene inevitablemente algo de repetitivo, ya probado, para mi no lo quisiera a mis años. Parece que no pero son muchos pasos hasta volver asentarse. Me cuesta figurar ella con una mínima curiosidad o ilusión,  ella no es inquieta ni descontentadiza. Quiero decir que, si lo fuera, al cabo del tiempo de haberme perdió podría empezar a ver alguna ventaja o compensación a la perdida. Sin reconocérsela ,claro, pero la vería. Poner fin a una historia y  regresar a un principio,  al que sea, si se ve uno obligado, a la larga no resulta amargo. Aunque estuviera uno contento con lo que se ha acabado. Yo he visto viudas y viudos desconsolados que durante mucho tiempo han creído que jamás levantarían cabeza de nuevo. Sin embargo luego, cuando por fin se han rehecho y han encontrado otra pareja,  tiene la sensación de un esta ultima  es la verdadera y la buena y se alegran íntimamente de que la antigua desapareciera, de que dejara el campo libre para lo que ahora han construido. Es la horrible fuerza del presente, que aplasta mas el pasado cuanto mas los distancia, y además lo falseo sin que el pasado pueda abrir la boca, protestar ni contradecirlo ni refutarle nada. 
Pág. 41 
Javier Marías 
Los enamoramientos

No hay comentarios:

Publicar un comentario