viernes, 16 de enero de 2009

He soñado tanto contigo...



PARIS TEXAS (3) Kinski Wenders


Tanto he soñado
contigo


Tanto he soñado contigo que te vuelves irreal.

¿Será que me queda tiempo aún para alcanzar
ese cuerpo vivo

y besar en esa boca el nacer de la voz que me es querida?

Tanto he soñado contigo que mis brazos,

acostumbrados a cruzarse sobre mi pecho como si abrazaran tu sombra,

tal vez ya nunca más se ajusten a la forma de tu cuerpo.

Y que ante la apariencia real de aquello que me posee y gobierna

desde hace tantos días y años, de seguro me convertiré
yo mismo en una sombra.

¡Ay, los balances sentimentales!

Tanto he soñado contigo que de seguro ya es tarde para
despertar.

Duermo de pie, con el cuerpo expuesto a todas las formas de vida
y amor,

y a ti, la única que hoy cuenta para mí,

ya no puedo tocarte la frente ni los labios

como toco los labios y la frente de una que pasa.

Tanto he soñado contigo, tanto he caminado,

tanto he hablado, tanto he dormido con tu fantasma,

Que tal vez no me quede más que volverme un fantasma entre
los fantasmas

Y cien veces más sombra que la sombra,

Que se pasea y paseará alegremente por el reloj solar de
tu vida

Robert Desnos

J’ai
tant rêvé de toi


J’ai tant rêvé de toi que tu perds ta
réalité.

Est-il encore temps d’atteindre ce corps vivant et de baiser
sur cette bouche la naissance de

la voix qui m’est chère?

J’ai tant rêvé de toi que mes bras habitués,
en étreignant ton ombre, à se croiser sur ma

poitrine ne se plieraient pas au contour de ton corps, peut-être.

Et que, devant l’apparence réelle de ce qui me hante
et me gouverne depuis des jours et des

années, je deviendrais une ombre sans doute.

Ô balances sentimentales.

J’ai tant rêvé de toi qu’il n’est
plus temps sans doute que je m’éveille. Je dors debout,
le

corps exposé à toutes les apparences de la vie et
de l’amour et toi, la seule qui

compte aujourd’hui pour moi, je pourrais moins toucher ton
front et tes lèvres

que les premières lèvres et le premier front venus.

J’ai tant rêvé de toi, tant marché,
parlé, couché avec ton fantôme qu’il
ne me reste plus

peut-être, et pourtant, qu’à être fantôme
parmi les fantômes et plus ombre cent fois

que l’ombre qui se promène et se promènera
allègrement sur le cadran solaire de ta

vie.

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