martes, 18 de marzo de 2014

“Fingía mantenerse por encima de todo, agazapado a la espera de que pasaran los tiempos difíciles, como si su propia vida se mantuviera en suspenso, y el esfuerzo por creérselo era el fluido que lo alimentaba fortaleciéndolo para que lo de fuera no lo quebrase. Eso creía él. Ya estaba quebrado, tenía una deformidad, una especie de hernia monstruosa. Pero no hay que menospreciar la dosis de energía que se necesita para contarse uno mismo una mentira y para mantenerse en ella. Él pudo hacerlo. Ha tenido esa constancia, esa fuerza de voluntad.”
Pasaje de: Chirbes, Rafael. “En la orilla.” EDITORIAL ANAGRAMA

No hay comentarios:

Publicar un comentario