“Y fue en este período cuando Madeleine entendió cabalmente que el discurso del amante era de una soledad extrema. La soledad era extrema porque no era física. Era extrema porque la sentías mientras estabas en compañía de la persona que amabas. Era extrema porque estaba en tu cabeza, el más solitario de los lugares.”
Pasaje de: Eugenides, Jeffrey. “La trama nupcial.”
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